Guadalajara, sentimientos de la nación

En México sólo hay dos equipos que juegan con puros mexicanos: la selección nacional y las Chivas Rayadas del Guadalajara. Por lo tanto comparten el mismo sentimiento fraternal que le llega a la mayoría de los aficionados. Guadalajara es uno de los clubes más antiguos del país. Fue fundado por Edgar Everaert, natural de Bélgica, en 1906. Desde entonces nunca se ha disuelto ni mucho menos ha dejado de jugar a diferencia del Pachuca, el otro equipo nacional que ha rebasado el centenario de vida.

Las Chivas son el antagonista del América y dividen preferencias en porcentajes casi iguales, aunque con la diferencia de que pocos odian al rebaño. Al tener la filosofía de jugar con futbolistas mexicanos, Guadalajara ha tenido que formar a sus talentos. Su cantera es fértil y efectiva.

En su pasado se cosecharon los máximos galardones de su historia. Una sola generación que se fue renovando conquistó ocho de sus once títulos. Aquellas leyendas se hicieron llamar el Campeonísimo Guadalajara. Durante mucho tiempo fue un club social y deportivo. Desde hace ocho años son propiedad del magnate Jorge Vergara, comparado por la BBC de Londres con el dueño del Chelsea, el ruso Román Abramovich.

Verde Valle es su centro de entrenamiento y es ahí donde se puso en marcha un proyecto de formación de talentos al estilo holandés. Bajo este nuevo esquema se han conquistado un título de liga y el equipo se ha ganado prestigio y respeto en torneos internacionales como la Copa Libertadores de América. Además, en Europa juegan egresados de esta escuela rojiblanca. Recientemente el equipo tapatío inauguró su nueva casa con la consigna de superarse a sí mismos.

Con toda la pasión de su afición, es un equipo de poder y de pasión. Carga a México en las venas y la historia lo juzgará, siempre, por lo que haga o deje de hacer.