Un hombre imprescindible

Bien lo dijo Bertolt Brecht y luego lo recitaría Silvio Rodríguez: “Hay hombres que luchan un día y son buenos. Hay otros que luchan un año y son mejores. Hay otros que luchan muchos años y son muy buenos. Pero hay quienes luchan toda la vida, esos son imprescindibles”. En 2003, cuando visité por primera vez la selva cañera de Zacatepec, fui recibido por un imprescindible en la historia del futbol mexicano. A las puertas de su Farmacia “de la Luz”, José “Bigotón” Vela, aguerrido defensor, me platicó sobre ese equipo que tenía entre sus filas al mejor jugador: el sol. El Bigotón fue mi conexión directa con el pasado cañero y su relato fue el eje de narración de una historia que acabó siendo contada por muchos de sus protagonistas como Nacho Trelles, Raúl Cárdenas y el Tigre Betancourt.

Hace un par de semanas, recibí un twitt  del doctor José Vela Bahena, hijo del célebre Bigotón, y me dijo que había visto ese reportaje en donde su padre rememoraba la historia única de los cañeros. Me preguntó si guardaba la cinta con la entrevista completa que le realicé a su padre. Le respondí que sí e hicimos un trato. Él me mandaba fotos de la leyenda y yo armaba una pieza para recordarlo siempre. Aquí les comparto parte de la carta que me envió el doctor Vela Bahena, en donde perfila a su padre, un hombre imprescindible.

Mi padre tuvo la necesidad de trabajar desde niño, como peón de albañil, antes de
terminar la primaria. Siendo el primogénito de seis hermanos.
Me contaba que con enorme orgullo fue a recibir su certificado de primaria,
a pesar de ir con ropa rota y huaraches. No pudo estudiar más, pues su padre
los abandonó y dejo en la miseria.
Se esforzó por darle carrera a sus hermanos, a todos. A su madre una casa digna, misma que terminó cuando jugó para el Zacatepec. Aparte se ser un hombre Integro, Honrado, Honesto y Leal a sus principios, era un gran hombre.
A pesar de todo, vivió como pocos, disfrutó de su trabajo y alcanzo el éxito, ese que
viene por añadidura al esfuerzo y a la integridad, misma devoción para su trabajo que para la  familia. Enamorado de mi madre hasta la muerte.
Lo extrañamos mucho. FUE UN GRAN CAMPEÓN EN TODO LO QUE SE PROPUSO.

Este pensamiento lo escribí para él, en la dedicatoria de mi tésis para obtener
el título de Médico Cirujano:
"PORQUE EL HOMBRE ES GRANDE POR SU MANERA DE VIVIR LA VIDA, POR
SU INQUEBRANTABLE ESPIRITU DE SUPERACIÓN Y POR EL AMOR QUE PROFESA,
A MI PADRE, UN GRAN HOMBRE".
Dr. José Vela Bahena
Gineco Obstetra.

Y esta es la pieza en video. Un sentido homenaje a El Bigotón Vela que partió de este mundo, en diciembre de 2004.